Los beneficios psicológicos y emocionales de hacer deporte

Hace unos días compartimos con todos vosotros nuestra nueva colaboración con Viva Gym en Málaga. Y por ello, nos gustaría dedicar esta publicación al mundo del deporte y los beneficios que nos reporta a nivel psicológico su práctica en nuestra vida diaria.

 

El deporte es una forma de cuidar nuestro cuerpo, mejorar nuestro rendimiento y también optimizar nuestra salud. Hacer ejercicio significa buscar un equilibrio entre nuestro cuerpo y mente. Al cabo de un tiempo, notaremos diferentes cambios observables en nuestro estado físico, y eso nos motivará para seguir adelante, aunque no debemos de olvidar que también resulta totalmente positivo aquellos cambios que afectan a nuestro estado de ánimo y forma de pensar. Y es aquí, donde nos gustaría hacer mención.

 

¿Cuáles son esos beneficios de los que hablamos?

 

Felicidad. Cuando hacemos deporte nuestro cuerpo libera unas sustancias llamadas endorfinas u hormonas de la felicidad. Son producidas naturalmente para reducir el dolor tras la realización de un esfuerzo físico y actúan como analgésico, lo cual, hace que nos sintamos mucho más relajados. Si además, nos encontramos en un estado de ansiedad y estrés, éste puede ser el mejor remedio natural para combatirlo.

 

Sueño. Cuando finalizamos diferentes actividades físicas, nos sentimos cansados debido al gasto de energía empleado, nuestros músculos se relajan tras la tensión producida y es por ello por lo que notaremos una sensación de calma y sueño. La serotonina es otra hormona que se libera cuando hacemos deporte, y ésta, aumenta nuestro bienestar, por eso mismo ayuda a mejorar el sueño y que éste sea más dulce y placentero.

 

Pensamiento positivo. Hemos comentado que hacer ejercicio nos produce alegría y calma, lo que significa poseer los ingredientes adecuados y necesarios  para disponer de una mente activa y a la vez despejada para pensar de forma positiva, buscando las mejores alternativas y evitando no caer en el estancamiento, reduciendo notablemente ideas negativas.

 

Autoestima. Si además de sentirnos más felices, añadimos la percepción de que nuestro cuerpo va evolucionando positivamente, el resultado será totalmente increíble. Ganaremos seguridad y confianza en nosotros mismos, nuestro carácter y estado de ánimo mejorarán e incluso, sin darnos cuenta, iremos atrayendo aquellos objetivos y metas que tanto esperamos conseguir. A veces la opción no consiste solamente en acercarnos a los objetivos, también es posible trabajar para que los objetivos se acerquen a nosotros.

 

Relaciones sociales. Si aumenta nuestra autoestima, también incrementará nuestras relaciones sociales y las habilidades para fomentarlas y mantenerlas. La seguridad es un elemento fundamental para crear nuevos lazos, contactos y amistades. Disminuye la timidez, la vergüenza y además aquellos pensamientos ilógicos y limitantes de valoración, como “no voy a caer bien”,  “no le voy a gustar a esta persona”, “voy a hacer el ridículo”...

 

 

Empezar a hacer deporte no significa ser un deportista de élite, es decir, no pensemos en llegar a la cima el primer día. Elaboremos un plan de acción y dividamos nuestras metas y compromisos semanalmente aumentando el esfuerzo y el tiempo de dedicación poco a poco. De esta forma nos habituaremos correctamente y no perderemos la motivación.

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